sábado, 29 de junio de 2013

Si señores, la culpa de todo la tiene el fútbol

"Lo que más se, a la larga, acerca de moral y de las obligaciones  de los hombres, se lo debo al fútbol"

Vuelvo cada tanto a escribir. Es más fuerte que la voluntad de no hacerlo. El pensar a contracorriente tiene el sabroso gusto del riesgo. Siempre resbaladizo. Provoca repelúz. Y tal vez esto provoque que uno tenga que dosificar estas apariciones. Y vaya uno a saber si es una postura iconoclasta o un pendejada insostenible. Pinta más lo segundo. Al grano.

Hoy en mi país natal, Argentina, se naturaliza el espectáculo de la muerte o la muerte como espectáculo (no estoy seguro de uno u otro escenario) con el asesinato y su imagen repetida hasta el cansancio de una adolescente de 16 años y la manipulación grosera y asquerosa que hicieron los medios de los datos del caso. La muerte es ya de por si espantosa pero la simbiosis entre el morbo por el raiting, las ventas y el morbo, me atrevo a decir adictivo, que las audiencias tenemos (mi incluyo por que no meo agua bendita) lo potencia al absoluto y hace perder toda referencia de esa línea delgada que separan los hechos concretos y el deber de informar. Allí la ética es un dique que no contiene nada y las ¿explicaciones? "profesionales" terminan siendo justificaciones de lo aberrante. Si alguien decide dar por información mierda pura (perdón, pero usted sabe que mi francés se pone rústico después de un punto) sabiendo que es estiercol lo que está ofreciendo, no me vale el argumento de que a las audiencias les encanta la diarrea. En este contexto queda claro que es muy difícil informar bien. Ya no sólo por las limitaciones que puedan tener las empresas (des)informativas y sus relaciones comerciales, institucionales y políticas en el país que sea y con el gobierno del signo ideológico que sea. Sino por la propia y pésima praxis de trabajo que es además nutriente y alimento de la mejor calidad para aquellos que buscan el control total de la información basados en la falta de ética profesional de las empresas (des)informativas. ¿Alimento fresco para el enemigo o postura para la futura victimización ante la "censura" que esconda la madre del borrego (mala praxis)?, ¿Tiene que venir un enano con pretensiones de altura moral que nada tiene de superadora a decirnos lo que ya sabemos que no debemos hacer? A claro que tonto, pequeño detalle: cuando se supo del caso, ya se había terminado el campeonato de Fútbol Argentino. Boca no salió campón. River tampoco. El descenso de Independiente no alcanza a ser contundente para llenar espacios, las ligas europeas están de vacaciones, los escándalos del fútbol no venden tanto, el tema elecciones está arrancando en Argentina, la ¿última? tragedia de los trenes dejó sólo tres muertos y no sube el amperímetro y bueno, mataron a esta nena y nos la dejaron picando en el área y sin arquero. Y si, tendría que haber empezado a escribir por esto, donde un espectáculo reemplaza a otro espectáculo.

Por otro lado hay otras curiosidades. Y de repente, ups, en Brasil ponen en posición adelantada a casi toda la prensa local e internacional. Y el fútbol como espactáculo de repente se empaña con millones de ciudadanos (no habitantes, eso es un concepto que sembraron las dictaduras) salen a las calles a algo más que a protestar. A pedir algo incómodo y difícil de complacer en estos días: que la democracia no sólo sea política y de pactos de élites entre estructuras feudales perimidas sino algo concreto, real, tangible y sobre todo económico (referido a economía, no a algo barato) y para colmo de males no ocurre esto en cualquier país fácil de estigmatizar y ridiculizar, ni durante el mandato de una líder política menor y fácil de desprestigiar o satirizar. Carajo, en Brasil!!!!!, donde todo es bonito y alegre, donde los pobres nunca protestan o son fáciles de silenciar o invisibilizar (que palabra horrible pero no se me ocurre otra), donde el futuro está llegando siempre, donde todo es "bossa nova", carnaval y mujeres bonitas. Carajo, que problema tenemos. Y ¿Ahora que hacemos? Carajo, se nos está llenando de pobres el recibidor!!!! Canta el catalán. Y piden cosas. No están viendo la telenovela, ni leyendo el diario, ni viendo a Neymar en la cancha y los que están son miles pero en la calle son millones!! Mamita querida. Y están organizados en la era de la información 2.0,  ¿pero si los tenemos bajo control a todos en las redes sociales?, Carajo que lío tenemos!!!!! A carajo, se alimentaron bien, empezaron a estudiar!!! Estos Lula y Dilma y sus ideas también, mira el quilombo en que nos metieron y ni siquiera alcanza el fútbol para taparlo. Paradoja: en medio de un campeonato menor y que no es más que una vertiente más del mega negocio puro y duro del chaouvinismo futbolero, emerge la protesta más grande, política y masiva que se vió en el país del fútbol y lo hace con toda su furia. Si, el Mundial también es un negocio pero con otra escenificación aún más grande y portentosa y que en todo caso lo hace algo más seductor a las huestes de esta religión pagana llamada fútbol y de la cual soy un beato y ferviente seguidor.

Claro, ahora, la utlización que se hace del deporte más maravilloso del mundo como cortina de humo del entretenimiento televisivo le da pasto a los seudos bienpensantes argentos que encuentran en este deporte al nuevo opio de los pueblos trazando algunas parábolas borrosas entre lo público y lo privado de la televisión de los partidos. Casi siempre hacen foco en el deporte, nunca en la utilización que hacen de este empresas, gobiernos, medios y demás. Para ellos el mundo sería mejor sin fútbol o sólo lo aceptarían si este fuera un espectáculo privatizado poniendo siempre el límite moral de que el estado no debería utilizar fondos públicos para su sostenimiento y que deberían ser usados para escuelas u hospitales, algo que nunca ocurrió en Argentina cuando el fútbol estaba en manos privadas y el estado no tenía la carga presupuestaria de sostener el deporte y por otro lado estos intelectuales deberían preguntarse, en serio, como proponen y exigen los indigandos de Brasil por qué no se puede tener escuelas y hospitales al mismo nivel que la infraestructura deportiva del espectáculo. En realidad con las manifestaciones en Brasil se pone de manifiesto en todo caso el rechazo al negocio del fútbol, su manipulación como falso entretenimiento y proyección de imagen país y además en un país donde la televisación está en manos de una sola emisora privada. Por supuesto que es mucho más profundo el cambio que se pide en las calles de Brasil y que en todo caso el fútbol quedó en el medio de una excelente utilización de los tiempos políticos de los manifestantes: ¿Cuándo sino en medio de un campeonato del que genera una gran audiencia lograrían el impacto que lograron?

Con todo respeto deberían actualizar sus apuntes los muchachos argentos o al menos evitar seguir haciendo aportes a la falsa opción entre la supuesta inteligencia "superior" de las letras contra la incultura del sudor por correr detrás de una pelota. Una verdadera lástima que de niños tal vez los hayan privado de esa diversión infinita en favor de otros placeres. Es de mínima curiosa esa división del mundo que estos bienpensantes mediáticos proponen y en donde tal vez se pierdan de algo. Me encanta el fútbol y al mismo tiempo simpatizo con los indigandos de Brasil y de demás pasíses. Una cosa, nunca quita la otra y menos aún en un mundo tan complejo de entender y explicar como el actual donde ni el fútbol sirve de cortina de humo para ocultar el descontento real de los ciudadanos. Pero si los deja en paz: si, la culpa la tiene el fútbol y síganlo viendo por tv que en las calles pasa otra cosa mucho más importante.