Mostrando las entradas con la etiqueta notciias. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta notciias. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de noviembre de 2010

Más allá registro de la historia



Siempre creo que que los tiempos que vendrán son mejores y si los que transcurren nos permiten ver aquellos tiempos pasados para aprender, serán mucho mejor. Para hablar de los derechos humanos ahora, en el 2010, con las garantías que dan -por más que aún haya muchísimo por fortificar- los 25 años de democracia es bueno recordar cuando no era tan fácil hacerlo, no había ninguna garantía a la integridad física de las personas y había muy pocos valientes que se atrevían a publica, en algo tan débil y fuerte al mismo tiempo como un diario en papel, lo que ocurría en los años de las dictaduras argentinas. Sobre todo por que, mientras se sigue hablando y hablando de la muerte de los diarios en papel (que tal vez acontecerá por un tema ecológico más que por otra cosa) es bueno recordar cuando algunos diarios impresos cumplían una función importante como publicar lo que pasaba de verdad y que ademas iba más allá de la mero registro. Podía salvar vidas que no es poco. A veces las palabras impresas son una especie de chaleco antibalas invisible. Bueno pero ya sabemos que la culpa de todo lo que pasa con los diarios impresos en estos días, la tiene Internet así que ni modo.

jueves, 28 de octubre de 2010

Lástima

Desde lejos, estoy en Brasil, las cosas se ven y sienten de otro modo. Ni mejor ni peor, sino así, diferentes. Sin falsas solemnidades y sin circunspecciones engoladas, se pueden argumentar muchas cosas sobre la huella que dejará en la política argentina la muerte del ex presidente Nestor Kirchner. No se trata de hacer juicios morales sobre el bien y el mal. También hay que saltar la tranquera de las rivalidades ciegas, esas de la satanización interminable o de la santificación inmaculada y que no permiten ver con un poco más de precisión los aciertos y errores de la figura política más importante de los últimos años. Tal vez el primer balance que pueda hacerse con un margen de error bastante grande es que, entre ese fuego cruzado del fragor de las luchas políticas de ayer nomas y de los que vendrán en breve, la resinginificación de la política en Argentina tiene un saldo positivo para la democracia, o así debería ser. La política ha regresado, con sus miserias y sus grandezas pero en toda su dimensión y eso es muy bueno para el sistema político y para los que deseamos vivir en democracia. Lástima que sea la muerte la que siempre ponga en primer plano esos logros de esta joven democracia. Lástima que, de paso, no falte el pequeño fascista que se alegra de la muerte de aquel con el que no se está de acuerdo y toque la bocina, como dice Jorge Lanata en su artículo, uno de los tantos artículos imprescindible de leer hoy. Lástima que la democracia, es cualquier cosa menos un sistema político perfecto, lástima que sin tensión, sin discusión, sin contra puntos, no hay democracia.

jueves, 21 de octubre de 2010

Siempre mueren los mismos

Es difícil, muy difícil hacer una entrada de una bitácora en estos momentos. Las solidaridades automáticas son una falsa moneda que no le sirve a nadie, pero ante la muerte, reiterada, de todo aquel que piensa diferente no queda otra que el estupor y la solidaridad. Siempre mueren los mismos, los que reclaman algo, dejemos de lado si su reclamo es justo o no, eso no es lo importante, ni siquiera es relevante, el derecho a la vida está por arriba del derecho a reclamar y por ende no importa si quién muere es por reclamar algo con lo que yo no estoy de acuerdo, nadie debe morir por expresar sus ideas, movilizarse, hacer huelga o cortar una calle y menos aún en democracia. No se trata de ser ingenuo sino de asumir que si la democracia se permite la impunidad ante la muerte de quién expresa una idea o va a una manifestación para reclamar lo que él considera justo, el próximo en caer tendido en el suelo por el sólo hecho de pensar diferente, puedo ser yo, vos, tu hijo, mi mamá, tu amante, tu novio, el vecino. Ya sabemos que ante la muerte, se repiten sin parar las mismas palabras una y otra vez y las muertes impunes se siguen acumulando al igual que los pedidos de justicia que no llegan a ningun lado. Siempre mueren los mismos y es muy peligroso y triste.